Una tarde, Alejandra pensó en todo lo que había ocurrido.
Recordó las veces que había sido grosera, que no quería compartir sus cosas y que había hablado mal de Camila.
—Ahora entiendo por qué mis amigos se alejaron de mí. Tengo que cambiar mi manera de comportarme —dijo con tristeza.
Alejandra decidió que quería aprender a compartir y tratar mejor a los demás.