Desenlace Escena 08
Finalmente, Dulcinea salió a las calles para repartir sus postres. Los aldeanos la recibieron con abrazos y lágrimas de felicidad. Volvieron las risas de los niños, las familias comenzaron a compartir, los agricultores regresaron a sembrar y los mercaderes llenaron nuevamente la plaza. Poco a poco, el reino recuperó la vida y la esperanza.