Inicio Escena 03
Un día, el rey descubrió que su hija se escapaba para visitar al pueblo. Muy enojado, ordenó a la guardia real llevarla de regreso al castillo.
—¡Una princesa no debe mezclarse con los aldeanos! —gritó el rey.
Como castigo, encerró a Dulcinea en su habitación y le prohibió volver a salir.